Inauguramos la sección Client@s felices con este texto que nos manda la mamá de un precioso bebé de 9 meses, contándonos su experiencia con la mochila portabebés Boba Carrier 3G y su feliz descubrimiento del porteo ergonómico:
El peque llegó en verano y no teníamos ni idea de lo que nos deparaba el maravilloso mundo del porteo.
Nos prestaron un fular tejido pero entre lo torpe que soy yo para esas cosas y el calor que hacía no llegamos a utilizarlo más que un par de días.
Pero ya nos picó el gusanillo. Me encantaba la sensación de llevar al peque tan pegadito a mi y me hacía mucha gracia cómo nos miraba la gente, como si fuesemos unos hipies tarados o algo así.
Llegaron las vacaciones y, con toda su buena intención, mi suegra nos regaló una mochila colgona. Claro, en la caja se les veía muy felices y venía con un sello avalando lo buena que era.
Pero el caso es que el peque iba como aturdido, ahogado y a nosotros nos pesaba mucho y no estabamos cómodos.
Ahí fué cuando descubrimos el porteo ergonómico y nos dimos cuenta que la colgona no era la opción adecuada para portear.
Por suerte pusimos solución rápidamente y ahora somos más que felices con nuestra Boba 3G Carrier Kangaroo. No es que hayamos dejado de usar el carro (que lo tenemos almacenado cogiendo polvo), sino que porteamos a todas horas y para casi todo: hacer la compra, pasear, dar el pecho, dormir…
Mi peque es muy demandante y, si no fuese por mi mochila y lo bien que nos ayudó Eva desde el principio, no sé cómo le hubiesemos podido atender como queríamos.
Definitivamente soy fan total del porteo y de mi Boba.
R.M.
