Mochilas portabebés ergonómicas vs mochilas colgonas: 6 diferencias básicas

No todas las mochilas portabebés del mercado son ergonómicas. Algunas, como ya os hemos ido explicando con anterioridad, son lo que coloquialmente llamamos mochilas colgonas: mochilas con un mal ajuste tanto para el bebé como para el porteador, con errores básicos de diseño, incómodas y, lo que es aún peor, perjudiciales tanto para el niño como para el que la lleva. Muchos papás lo habéis comprobado empezando con una de ellas y después cambiando a una mochila mejor: hay una gran diferencia entre usar una mochila portabebés ergonómica frente a una mochila colgona.

Mochilas portabebés colgonas vs ergonómicas: 6 diferencias básicas

Pero la distinción no siempre es sencilla. En los últimos años hemos visto como algunas marcas han apostado no por mejorar su producto de una vez por todas, sino por usar en vano el concepto de ergonomía hasta límites realmente tristes. Con macro tiendas multiproducto ofreciendo como fantásticas todo tipo de mochilas colgonas (unas más evidentes que otras, mejor disfrazadas) los papás no lo tienen fácil. De hecho, una de las razones por las que decidimos especializarnos en mochilas portabebés fue ofrecer una garantía a los padres que, como nosotros, están preocupados por comprar una mochila para llevar a sus hijos que no sólo resulte cómoda y fácilmente amortizable sino, sobre todo, beneficiosa para los bebés y para ellos mismos.

En el artículo de hoy vamos a analizar las mochilas portabebés ergonómicas frente a las mochilas colgonas enunciando 6 diferencias básicas entre ellas:

 

1.- Las mochilas portabebés ergonómicas se adaptan al bebé y al porteador. Las mochilas colgonas tienen un ajuste deficiente, que hace que tanto el niño como la persona que lleva la mochila sean los que se adapten a la mochila.

Mochila portabebés colgona - diferencias con ergonómica

Ergonomía significa adaptabilidad, respeto por la fisiología del usuario. Una mochila ergonómica siempre va a permitir al porteador un ajuste excelente, de forma que el bebé quede alto (a la altura de los besos) y bien pegado a su cuerpo. Las mochilas colgonas no ofrecen buenas posibilidades de ajuste por lo que a menudo quedan enormes a las mamás o muy pequeñas a los papás, al tiempo que fuerzan la postura natural del bebé con estructuras mal diseñadas tanto por configuración como por rigidez. El bebé queda despegado del porteador, normalmente muy bajo y en una postura muy forzada.

2.- Las mochilas portabebés ergonómicas ofrecen un buen soporte al bebé, que va sentado sobre su culete, con un asiento profundo, y en posición de ranita, es decir, con sus piernas flexionadas y abiertas conforme a su desarrollo, permitiendo que la cabeza del fémur encaje correctamente en el acetábulo de la cadera, de forma que ésta se desarrolla de manera óptima (lo que previene la displasia).

Posición ergonómica

Las mochilas colgonas han adquirido esta denominación coloquial precisamente porque su asiento estrecho deja al bebé colgado en lugar de sentado. En ellas, el niño pende de sus genitales en lugar de reposar sentado sobre su culete, con parte de su periné apoyado en el adulto. Sin soporte adecuado, las piernas del bebé cuelgan rectas, chocando con las del adulto a cada paso e impidiéndole sentarse.

 

3.- Las mochilas portabebés ergonómicas ofrecen un excelente soporte a la espalda del bebé, sin puntos de presión. La espalda del bebé es sostenida adecuadamente por la mochila ergonómica garantizándole un porteo cómodo y seguro, en el que su espalda permanece redondeada en forma de “C”.Mochila colgona vs mochila ergonómica Emeibaby

Por contra, las mochilas colgonas no se adaptan a la fisiología del bebé, por lo que enderezan artificialmente su espalda; todo su cuerpo pende recto. Es más, incluso sus brazos salen de los huecos habilitados por la mochila colgona, nuevamente rígidos y sin posibilidad de movimiento.

 

4.- Las mochilas portabebés ergonómicas permiten que la cabeza del niño tenga movilidad cuando el bebé lo desee (previniendo la plagiocefalia) y le ofrecen al mismo tiempo un soporte adecuado para cuando lo necesite, por ejemplo, si es muy pequeñito o si se queda dormido. Las mochilas ergonómicas incluyen una capucha flexible, amoldable a la cabeza del bebé, que permite sostenerla sin forzarla; dicho de otro modo, nuevamente observamos como las mochilas ergonómicas se adaptan a la cabecita del niño y no al revés.Mochila portabebés colgona vs mochila ergonómica - detalle del soporte de la cabeza


Las mochilas colgonas
, al contrario que las ergonómicas, ofrecen un soporte rígido a la cabeza del bebé, que no puede adaptarse de ninguna forma, al igual que el resto de la mochila.

 

5.- Las mochilas ergonómicas reparten el peso de manera uniforme, desde los hombros hacia las caderas, que es la zona del cuerpo más preparada para llevar peso. El reparto homogéneo del peso del niño permite una correcta higiene postural del adulto, que no sufre sobrecarga ni tensión en ninguna zona de su anatomía, teniendo una sensación de que el bebé pesa menos que en brazos.

Las mochilas colgonas
, dada su imposibilidad para ofrecer un buen ajuste, la habitual presencia de elementos rígidos, incluso la frecuente ausencia de cinturón, no proporcionan una correcta distribución del peso del bebé. Una de las expresiones más habituales de los padres es que les destroza la espalda y no hace falta saber de ergonomía para entender las causas: llevar un peso a una altura incorrecta, despegado de nosotros y con unas correas que cargan todo esos kilos en un punto concreto, normalmente las cervicales, es realmente insoportable.

 

6.- Las mochilas ergonómicas no permiten la posición mirando hacia fuera porque se trata de una posición incómoda y perjudicial. No es un capricho sino pura ergonomía: la posición mirando hacia fuera impide que la postura sea fisiológica y, por tanto, atenta contra los principios del porteo ergonómico.Mochilas colgonas mirando hacia fuera

Por más que insistan algunos fabricantes, la posición mirando hacia fuera nunca podrá ser ergonómica para el bebé ni para quien lo lleva, y todo ello sin mencionar otros defectos graves que ofrece esta posición como impedir al bebé descansar o refugiarse cuando lo necesite, exponiéndole a un estímulo excesivo que no puede controlar.

 

Os lo resumimos en la siguiente tabla comparativa:

Mochilas portabebés ergonómicas vs mochilas colgonas: tabla de 6 diferencias

Estas son las 6 diferencias básicas entre mochilas ergonómicas y mochilas portabebés no-ergonómicas o colgonas. Diferencias importantes, que se traducen en comodidad y salud postural tanto para ti como para tu bebé. ¡Que no te den colgona por ergonómica!

#FelizPorteo

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