Comparativa Tula Baby vs Tula Toddler

La prestigiosa marca Tula nos ofrece sus mochilas portabebés ergonómicas en dos tallas:

– La Talla Baby, pensada para usarse desde los 7 kilos hasta los 20 kilos.

– La Talla Toddler, mucho más grande, pensada para usarse desde unos 11 kilos y un mínimo de 82-85 cm de altura.

Existiendo estas dos tallas, con frecuencia os surge la duda de si no será preferible optar directamente por la talla Toddler “para que os dure más tiempo“. O si es necesario pasarse a una talla Toddler al cabo de un tiempo usando la Tula Baby.

Para aclarar en qué situaciones sería aconsejable usar una u otra talla de Tula Baby Carrier hemos desarrollado esta comparativa.

 

MEDIDAS

La mochila Tula en su talla Baby mide unos 36 cm de ancho, un poquito más si tenemos en cuenta su pre-formado, alcanzando los 41 cm en su parte más ancha. La altura de su panel es de 38 cm.

La mochila Tula en su talla Toddler mide 44 cm de ancho, hasta 48 cm teniendo en cuenta el pre-formado. La altura de su panel es de 45 cm.

Lo vamos a apreciar aún mejor en las siguientes fotografías donde podemos observar como la Tula Toddler es una mochila portabebés mucho más grande que su versión Baby.

Tula Baby vs Tula Toddler comparativa panel

Comparando el alto de ambas mochilas, superpuestas, obtenemos que la Tula Toddler sería unos 7.5 centímetros más alta que su versión Baby.

En cuanto al ancho, observamos como la Tula Toddler sería unos 6 centímetros más ancha por cada lado.

Tula Baby vs Tula Toddler comparativa ancho panel

Las capuchas en cambio son idénticas, algo que deberían mejorar en un futuro ya que para un tamaño de niño toddler resulta un poquito justa.

Tula Baby vs Tula Toddler comparativa capuchas

 

EDAD REAL DE USO

La mochila portabebés Tula en su talla Baby es una de las mochilas ergonómicas de talla estándar más grandes del mercado. Su panel de 36 cm es varios centímetros más ancho que una Manduca y algo más ancho que la Boba 4G.

¿Esto en qué se traduce?

El hecho de que una mochila de talla baby sea algo más grande significa que dará mejor soporte al bebé durante más tiempo. Aunque cuando son recién nacidos nos parece imposible, lo cierto es que los bebés crecen muy deprisa y pronto veremos como sus muslos comienzan a sobrepasar el ancho de nuestra mochila ergonómica. Si hemos elegido una mochila grandecita, es obvio que este momento ocurrirá más tarde que si hemos escogido una más estrecha. Y, cuando el bebé supere de sobra el ancho de la mochila con sus muslos, siempre será menor la parte que le quede sin recoger en una mochila ancha como es la Tula Baby Carrier que con otra mochila más estrechita.

Por otro lado, el hecho de que una mochila sea ancha nos obliga a esperar más tiempo para usarla con bebés pequeños. Mientras que con una mochila de corte medio-estrecho como es la Manduca podríamos llevar a bebés quizá desde los 4-5 meses, en una Tula estaríamos seguramente más hacia los 6-7 meses. En cualquier caso, nosotros siempre evitamos hablar de edades concretas ya que cada bebé tiene un desarrollo diferente. Debemos tener en mente que es importante que el bebé tenga envergadura suficiente para no forzar la apertura de sus piernas con un panel que en ese momento le resulte excesivamente ancho y que es importe que alcance el peso mínimo homologado (7 kilos en este caso de la Tula Baby) para que la mochila pueda darle un buen soporte.

 

Entonces, ¿hasta qué edad podríamos llevar a un niño en una Tula tamaño Baby?

Podemos usar nuestra mochila Tula Baby Carrier hasta que el bebé supere los 20 kilos de peso para los que está homologada. La edad a la que esto ocurra dependerá, obviamente, del desarrollo que tenga el niño. Algunos bebés pesarán 20 kilos con 3 años y otros tendrán 6 años y seguirán sin alcanzar esa cifra. Ahora bien, tenemos que tener en cuenta que con independencia del peso que tenga el niño su envergadura hará que la mochila se le vea pequeña, especialmente de ancho.

 Lo vamos a ver mucho más claro con los siguientes ejemplos:

 

– Bebé de 93 cm de altura y 13.5 kg de peso

En esta primera fotografía vemos cómo le queda una Tula Baby Carrier a un bebé de 93 cm de altura y 13.5 kg de peso. La mochila no le queda mal de alto, proporcionándole todavía un buen soporte de espalda. Le queda peor de ancho ya que es considerable el trozo de muslo que le sobresale aunque tampoco es excesivo. Este bebé puede seguir usando esta Tula Baby Carrier si así lo desea y considerando que tiene un peso no muy elevado, todavía podría disfrutar de ella durante mucho tiempo con comodidad.

En la siguiente imagen vemos a este mismo bebé de 93 cm y 13.5 kg de peso en una Tula Toddler. La diferencia es clara. La mochila le queda perfecta de ancho, recogiéndole totalmente los muslos de corva a corva. Puede observarse la perfecta posición de ranita que adquieren sus piernas, formando claramente una M. De altura también le queda mejor aunque no es una diferencia tan significativa como la que observamos en cuanto al ancho.

 

– Niño de 110 cm de altura y 18 kg de peso

En la siguiente imagen vemos cómo le queda una Tula Baby Carrier a un niño que mide 110 centímetros de altura y pesa 18 kilos escasos. Aunque este niño aun tiene dos kilos por delante hasta llegar al máximo de soporte de la mochila, en la fotografía se observa claramente como le está pequeña tanto de ancho como de alto. La mochila ya no le proporciona un buen soporte de su espalda y lleva prácticamente todo el muslo fuera de la mochila, habiendo perdido prácticamente del todo una cómoda posición de ranita.

En la imagen inferior vemos cómo le queda una Tula tamaño Toddler al mismo niño de 110 centímetros de altura y 18 kilos de peso. Observamos que la mochila le proporciona un buen soporte de espalda y no tanto de piernas, dejando buena parte del muslo al descubierto, aunque aún sigue conservando relativamente bien la posición de ranita.

La Tula Toddler tiene un soporte de hasta 22 kilos. Es evidente que antes de que nuestro modelo alcance ese peso habrá dejado la Tula Toddler muy pequeña, tan pequeña como le queda ahora la Tula Baby. Pero también hay que considerar que estamos hablando de niños de 4, 5, 6 años, con los que probablemente porteemos de manera más espóradica.

En definitiva, siempre que el niño no supere el peso homologado, si lo que estamos buscando es la máxima comodidad de ambos en lo que deberíamos centrarnos es en la altura del bebé.

Si no queremos invertir en una mochila toddler, podremos usar nuestra Tula Baby hasta el final del porteo, pero tenemos que tener en cuenta que llegará en un momento en que se la veremos pequeña tanto de ancho como de alto. Incluso con una Tula Toddler llegará un momento en que nuestro hijo la dejará pequeña, sobre todo de ancho, con independencia de que haya alcanzado o no el peso máximo homologado.

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