¿Cómo lavar tu mochila portabebés?

Además de un primer lavado inicial, en algún momento de la vida útil de nuestra mochila ergonómica tendremos que darle un lavado. Y es que por mucho que cuidemos nuestras mochilas, al final se terminan ensuciando.

Hay que tener presente que todas las mochilas portabebés están pensadas para ser usadas diariamente durante muchas horas, incluso con varios niños de distintos pesos y por varios porteadores diferentes, de modo que no debemos tener dudas que van a aguantar todo el trote que le podamos dar sin ningún problema. Ahora bien, si nosotros les proporcionamos los mejores cuidados, nos aseguraremos de que nos duren como nuevas durante mucho más tiempo.

Una buena opción para conservar la mochila impecable es resguardar sus tirantes con protectores de tirantes. La zona más cercana a la boca de los niños es la que más se ensucia y es normal que durante la etapa de la dentición éstos muerdan los tirantes, que más pronto que tarde terminarán sucios con babas, regurgitaciones, moquetes o restos de comida.

Protector tirantes mochila Boba Carrier 3G

Si lo que se ensucia son los protectores, podremos lavar éstos sin tener que lavar la mochila entera, de modo que ahorraremos tiempo, dinero, y estaremos evitando a nuestra mochila un lavado que quizá sea innecesario.

Para evitar la suciedad que de manera natural se acumula durante el transporte y mientras no usamos nuestras mochilas portabebés, una estupenda idea es usar una bolsa para guardarlas.

Algunas marcas, como la Amazonas Smart Carrier traen ya esta bolsa junto con la mochila portabebés.

Amazonas Smart Carrier bolsa

En otros casos, podríamos comprar nosotros esta funda adicionalmente, para complementar nuestra mochila, como ocurría con la mochila Boba Carrier 4G (ahora ya no, esta funda ya no está a la venta).

Funda Boba Carrier 3G modelo Tweet

Por otro lado, las mochilas portabebés aguantan muy bien las manchas normales del día a día, algunas incluso repelen el agua por lo que es difícil que una mancha penetre mucho en el tejido. En la mayoría de los casos, las manchas corrientes se podrán quitar con un paño húmedo, ahorrándonos de nuevo tener que lavar la mochila entera.

En cualquier caso, a veces es inevitable tener que lavarlas, o simplemente les hemos dado mucho uso y queremos que estén impecables. Utilizando un programa corto y agua fría, se pueden meter en la lavadora. Para ello os aconsejamos:

Cerrar todos los broches.

Si se dispone de una malla de lavado, no es mala idea introducir la mochila dentro para evitar que alguna cinta pueda engancharse en el tambor o que las hebillas golpeen con él.

Si la mochila tiene anillas, protegerlas con un calcetín que les quede estrecho, de forma que evitemos que se golpeen con el tambor de la lavadora.

– Usar muy poco detergente (con un poquito será suficiente) y no usar suavizante (pues se impregna en los tejidos y el bebé podría terminar chupándolos), pudiendo elegir, si queremos y la lavadora lo ofrece, un doble aclarado.

– Para secarlas, lo mejor es extenderlas en una superficie plana o bien colgarlas en un lugar ventilado sin que les de el sol directamente. En casas pequeñas, donde existen problemas para poder tender, una solución ingeniosa puede ser extender la mochila entre dos perchas colgadas de la barra de la ducha o de la bañera.

– No se recomienda usar secadora ni tampoco lejías ni otros aditivos, que podrían dañar los tejidos y/o impregnarlos, siendo nocivos para el niño.

Bebé asomándose a la lavadora

One thought on “¿Cómo lavar tu mochila portabebés?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *