5 puntos básicos para reconocer una mochila portabebés ergonómica

Cada vez más familias están informadas acerca de los beneficios del porteo ergonómico y de la importancia de elegir un buen portabebés para llevar a sus pequeños. Poco a poco el trabajo que hacemos los profesionales del porteo va calando y son muchos los papás que buscan una mochila portabebés que sea ergonómica, descartando aquellas mochilas “convencionales” incómodas y perjudiciales que coloquialmente denominamos colgonas.

Pero la elección no siempre es sencilla. En un mercado donde no se homologa la ergonomía de las mochilas portabebés ni se regula tampoco la publicidad engañosa y donde proliferan las tiendas de puericultura que desconocen siquiera de qué estamos hablando, no siempre es fácil que los padres sepan distinguir una mochila portabebés ergonómica de otra que no lo es.

Estamos convencidos de que la información es vital para hacer una buena elección y por eso llevamos años difundiendo información relevante sobre porteo ergonómico. A través de artículos como el de hoy queremos ofrecer a las familias guías que les permitan elegir la mejor mochila portabebés para sus hijos.

En este post os vamos a desgranar las claves que os ayudarán a diferenciar una mochila ergonómica de otra que no lo es. Para que, diga lo que diga la publicidad de la mochila, o su caja, o sus instrucciones, o el dependiente de ese flamante centro comercial, tu sepas si lo es o no.

 

5 puntos básicos para reconocer una mochila portabebés ergonómica 

1º.- Ergonomía significa adaptabilidad. Al bebé y al porteador. Una mochila ergonómica debe tener un tejido suave, flexible, muy adaptable, sin tener ninguna parte rígida y que permita ajustarla correctamente a todo tipo de complexiones. Las mochilas portabebés ergonómicas se adaptan al bebé y a quien lo lleva mientras que en las mochilas colgonas es el niño y el porteador el que debe adaptarse a ella.

Mochila colgona con palo rígido en la espalda
Sí, esto es una mochila vendida como ergonómica que tiene ¿un palo? en la espalda del porteador

 

2º.- Las mochilas ergonómicas garantizan un asiento lo suficientemente ancho y profundo para el bebé como para permitirle ir sentado, no colgado. Una mochila portabebés ergonómica permite al niño mantener una saludable posición de ranita, es decir, con sus piernas flexionadas y abiertas (en unos 45º  y flexionadas en unos 100º) siempre conforme a su desarrollo y rodillas más elevadas que el culete, permitiendo que la cabeza del fémur encaje correctamente en el acetábulo de la cadera, de forma que ésta se desarrolla de manera óptima (lo que, de paso, previene la displasia).

Mochila colgona vs mochila ergonómica Emeibaby

 

3º.- Las mochilas ergonómicas ofrecen soporte al bebé sin puntos de presión. La espalda del bebé es sostenida adecuadamente por la mochila sin presionarla ni enderezarla artificialmente; su espalda permanece redondeada en forma de “C” y el bebé no queda holgado en la mochila. Esto es aplicable también a la cabeza del bebé: las mochilas ergonómicas le ofrecen soporte para cuando lo necesite, un soporte que siempre será flexible y envolvente, sin presión.

Mochila portabebés colgona vs mochila ergonómica - detalle del soporte de la cabeza

 

4º.- Las mochilas ergonómicas reparten el peso de forma homogénea desde los hombros hasta la cadera del porteador. Una mochila ergonómica va a permitir siempre un buen ajuste tanto para el niño como para quien lo lleva, de forma que el bebé va bien pegado y lo suficientemente alto como para poder darle un beso sin tener que esforzarnos.

Ajuste y espalda mochilas ergonomicas y colgonas

Una mochila ergonómica reparte tan bien el peso que no necesita de extraños artilugios en la espalda del porteador. En el porteo ergonómico, menos es más. Los sofisticados soportes lumbares que promocionan algunas marcas no tienen utilidad si la estructura de la mochila concentra todo el peso en un punto, normalmente los hombros o las cervicales, como ocurre con las mochilas colgonas.

 

5º.- La posición del bebé mirando hacia fuera no es ergonómica ni para el bebé ni para el porteador, con independencia de si la mochila le coloca hacia fuera totalmente colgando o relativamente sentado.

Mochilas colgonas mirando hacia fuera

Con estos 5 puntos básicos podemos reconocer una mochila portabebés ergonómica de otra que no lo es. Podremos valorar también otros aspectos pero estos son los más importantes. ¡Esperamos haberos sido de utilidad!

#FelizPorteo

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